loader

Ataviada para la Navidad 2021


NATIVIDAD DE CRISTO



“¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” Lc 2, 1-14.


La Santísima Virgen de la Cabeza es revestida para la venida del Hijo del Hombre, pues en su brazo izquierdo, la Madre de Dios, presenta ya al Divino Redentor.


El Señor es ataviado con un mantolín de terciopelo blanco, con bordados en oro, que dibujan ornamentos florales de rocallas y rosas que se entrelazan jugando por toda la pieza, fundiéndose con la saya y el manto de la Santísima Virgen pertenecientes al mismo conjunto, reparado y traspasado por las Hermanas Trinitarias de la localidad del Toboso en 2013. Podríamos destacar un hermoso anagrama de María en la parte central del manto y la belleza de los bordados de la saya de “La Morenita”, esta última restaurada y enriquecida, por bordador andujareño; Pedro Palenciano Olivares en 2014.


En esta ocasión, la Hermana Mayor de la Cofradía Matriz y Camarera de la Reina de Sierra Morena, Isabel Barrios, ha deseado que sobre las divinas sienes de Cristo y la Patrona iliturgitana, reposen las preseas de la Reconoración del desagravio en 1960, tras la desaparición de la antigua Imagen de la Virgen en los actos de la guerra. Coronas realizadas por el joyero cordobés, Manuel Aumente, sobre el diseño del andujareño, Antonio González Orea. El rostrillo que recubre el dulce rostro de la Reina de Sierra Morena es del mismo juego.


Por último, como es costumbre, sobre su pecho se encuentra la medalla de oro de la Ciudad de Andújar, el broche de la Rosa de Oro y la Cruz Laureada de San Fernando. Cruzando su saya el bastón de Alcaldesa Perpetua de Andújar y anudado a su cintura el fajín de Capitán General de los Ejércitos de España, la media luna a sus pies, los dos ángeles de plata de la Cofradía de la Virgen del Carmen de Andújar anunciando la buena nueva reposados sobre la peana de plata y bajo ella, la Rosa de Oro florece intentando alcanzar al Mesías.

Que el nacimiento de Cristo nuestro Señor, en los brazos maternales de la Santísima Virgen de la Cabeza inunden nuestro corazón y alma de amor, paz y salud.




Artículo: Jorge Cecilia.

Fotografías: Hdad. Matriz.

ABRIL ROMERO

loader